Entrevista con Bárbara Escobar Anleu

Una de los objetivos de Cerveciencia es conocer a nuestros invitados, dando a conocer su trabajo, para ello iniciamos una nueva sección en la cual trataremos de entrevistarlos, para contextualizarnos y adentrarnos  en sus logros.

En esta ocasión Bárbara Escobar Anleu, nos cuenta un poco sobre su vida y trabajo.

¿Qué te atrajo de la biología, para especializarte en esa área?
Desde niña me fascinó la naturaleza, sobre todo los animales. Lo único que quise ser, aparte de bióloga, fue veterinaria porque en mi mente de niña pretendía "salvar" a todos los animales del mundo. Sin embargo, conforme fui creciendo, llevando más cursos y adquiriendo más conocimientos me di cuenta que lo que a mí realmente me interesaba (que era estudiar la naturaleza desde una perspectiva mucho más amplia), podía abarcarlo mejor en la biología ya que en ella se estudia a todas las formas de vida, así como los procesos a distintas escalas (organismos, poblaciones, comunidades).

¿Cuáles son las tres diferencias más interesantes que identificas personalmente, entre Costa Rica y Guatemala?
Personalmente, tuve un choque muy fuerte en cuanto a las diferencias en el estilo de vida. Costa Rica es un país más seguro por ejemplo. Si bien, esto no significa que no pase nada malo, allá noté que podía hacer cosas que aquí no, o que aquí hago con miedo (usar el transporte público, caminar de noche, poder caminar sola sin que me acosen, poder ir sola a tomar unas cervezas sin que nadie me moleste, entre otras cosas). Aunque considero que desde antes yo ya era consciente de muchas actitudes dañinas y problemas que enfrentamos como sociedad guatemalteca, para mí fue bien duro darme cuenta de lo normalizadas que todavía tenía ciertas cosas y me di cuenta hasta que estuve en un país donde muchas de estas cosas son distintas.

También considero que Costa Rica es un país que ha sabido aprovechar muy bien sus recursos naturales, en el sentido de proyectarse al mundo como un buen destino para hacer turismo ecológico. En Guatemala, a pesar de que hay un gran potencial para esto, los recursos naturales no han sido algo que se ha priorizado ni aprovechado de una manera sostenible.

Por otro lado, Costa Rica es un país caro y ese fue otra diferencia interesante con la que tuve que lidiar de forma cuidadosa en los primeros meses para asegurarme de manejar mi dinero lo mejor posible mientras me iba acostumbrando.

¿Qué crees que hace falta para despertar mayor interés por la ciencia en Guatemala?
Lo resumiría en dos aspectos: 1) tener más espacios donde se promueva y evidencie la importancia que tiene la ciencia para la sociedad y 2) que quienes trabajamos en ciencia nos involucremos más en la divulgación a diferentes escalas, para que nuestro trabajo tenga incidencia no sólo académica sino también política y en la construcción de una sociedad con más cultura científica.

Considero que las instituciones educativas juegan un papel fundamental en esto. Creo que desde niños debería promoverse esa curiosidad inherente al espíritu científico, experimentar y dar a conocer lo divertida que puede ser la ciencia. Creo que una cultura científica se construye desde ahí, desde que crezcamos reconociendo que la ciencia es importante y está en nuestra vida diaria.

Si bien, el sistema educativo nos sale debiendo demasiado en este y otros temas, siempre está la posibilidad de organizar otro tipo de espacios e iniciativas con el mismo fin de dar a conocer a los niños, y a todas las personas, por qué la ciencia es importante. También creo que debe haber un mayor trabajo de divulgación de parte de las personas que trabajamos en ciencias porque facilitando esta información, haciéndola más accesible (y comprensible) es que podremos demostrar el impacto que ella puede tener en mejorar las condiciones de nuestra sociedad.

¿Cuéntanos un descubrimiento interesante de tus investigaciones?
Hace unos meses publicamos una actualización de los registros de especies de mamíferos silvestres en distintas reservas privadas del país. Había evidencia como esqueletos, fotografías y especímenes colectados pero estaba dispersa y en literatura gris (no difundida) por lo que nosotros decidimos organizar nuestros datos y publicarlos. Incluso publicamos los primeros registros a nivel departamental para algunas de las especies. Esto es importante y necesario si queremos tener fundamento de por qué proteger y conservar ciertas áreas, así como de la importancia que tienen las reservas privadas para complementar otras áreas protegidas dentro del SIGAP (Sistema Guatemalteco de Áreas Protegidas).

Hace unos meses también publicamos con otros colegas una nota sobre la distribución geográfica de una especie de planta, Rojasianthe superba, la cual es endémica de México y Guatemala (es decir que no se encuentra en ninguna otra parte del mundo). En esta nota reportamos un nuevo registro departamental en Chimaltenango, una localidad donde no se conocía la presencia de la especie, lo cual también extiende su distribución conocida. Para esta publicación también evaluamos la distribución potencial para la especie, haciendo modelos de distribución de especies y encontramos que hay una alta probabilidad de que se encuentre en otras partes del altiplano y en la cadena volcánica central del país. Como muchas en el país, desconocemos las propiedades y beneficios que puede tener pero con estudios como este, podemos documentar dónde se encuentra para profundizar un poco más en otros temas. Además, los bosques donde se encuentra según nuestros resultados, han sido identificados como sitios de endemismo para otros grupos, una razón más para resaltar la importancia de proteger estas áreas.

Actualmente estamos trabajando en una publicación sobre la riqueza de especies de mamíferos en reservas privadas que tienen bosque y cafetales. Usamos modelos jerárquicos bayesianos y encontramos que hay una mayor tasa de ocupación en las áreas de bosques. También encontramos que aquellas reservas que tienen cafetales con un manejo más amigable con el ambiente (que usan bosques como sombra del café por ejemplo) tienen una mayor riqueza de especies. Todavía estamos trabajando en ello y, aunque los resultados pueden parecer bastante lógicos (que las especies usen más los bosques que cafetales), se requieren datos para demostrarlo y con este artículo queremos dar evidencia y que sea un insumo para mejorar medidas de manejo en áreas como esta. Además, para quienes nos interesa tratar de ser consumidores más responsables (que deberíamos ser todos), con estudios como este podemos tener más información sobre algunos productos, empresas y medidas de manejo que permiten mantener parte de la biodiversidad del país.

¿Cuáles son tus planes para los próximos años?
Acabo de volver a Guatemala y afortunadamente también acabo de empezar a trabajar con una organización internacional en temas de conservación de felinos silvestres (Panthera), por lo que me interesa mucho continuar desarrollando el programa del país a través de investigación y trabajo conjunto con otras instituciones y personas.

Hay muchas formas de las que quiero contribuir al desarrollo del país. Algunas de ellas son que quiero volver a trabajar en docencia universitaria, pienso seguir realizando investigación, trabajando en divulgación científica e involucrarme más en activismo. En los próximos años también me gustaría escribir algún libro, seguir viajando y estudiando (cursos, doctorado).

Por: José Prera

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